Justo cuando las cosas en China parecen estar mejorando (porque, creas o no, se tomaron las medidas correctas), los casos de coronavirus se están disparando en otras partes del mundo, mientras que el miedo se extiende entre la población.

Anoche me llamó mi prima que vive en el otro lado del mundo y me expresó su preocupación, me dijo: «¡Tengo miedo porque tomo el tren todos los días! y ¿qué pasaría si deciden cerrar las escuelas, los trabajos, qué pasaría si la gente no puede pagar sus cuentas?»

Es algo humano temer lo desconocido, estoy segura de que todos hemos experimentado esa sensación de falta de control y por consiguiente toda esa ansiedad que nos puede hacer sentir tan miserables. Yo misma he tenido algunos encuentros «interesantes» durante el comienzo de esta pandemia, como que robaron todo mi dinero y mi pasaporte mientras viajaba sola y, más recientemente, encontrarme regresando a Shanghái dentro de un avión completamente vacío, sin saber qué esperar.

Después de un mes de estar «encerrada» en Shanghái -lo he pasado mejor que otros en China, tengo que admitirlo- y de experimentar todo tipo de emociones, siento que puedo compartir algunos pensamientos sobre cómo lidiar con la falta de control que se presenta durante esta y otras situaciones, en especial para aquellos que, como mi prima, tienen miedo de los días que están por venir:

 

Identifica cuáles de sus miedos son irracionales

En tiempos como estos es bastante fácil abrumarse y perder el contacto con la realidad, especialmente cuando se bombardean los medios con titulares sensacionalistas. Sin embargo, es nuestro trabajo mantenernos en tierra y evaluar nuestra propia situación. Una cosa es ser precavido y otra es entrar en pánico, así que lo mejor que se puede hacer ahora es lavarse las manos con frecuencia, llevar consigo el desinfectante de manos en todo momento, evitar las multitudes, quedarse en casa y, si es posible, ser muy cuidadoso de no tocarse la cara.

 

Abraza lo que no puedes controlar

Entiende que nadie quiere estar en esta situación, nadie la pidió. Si cualquiera de nosotros aquí en China pudiera elegir, sólo estaríamos viviendo nuestra vida normal, pero era necesario aceptar que cada uno de nosotros tendría que sacrificarse para detener la propagación del coronavirus. Muchos de nosotros todavía no sabemos cuándo vamos a volver a nuestras oficinas o escuelas; pero estamos lidiando con ello un día a la vez.

 

Ten un plan de contingencia

Las preguntas de mis primos son muy válidas, «¿qué pasaría si la gente no puede pagar sus cuentas…?». Yo no tuve tiempo de pensar en esto, el virus me atrapó (como a muchos) en medio de MILES de cambios de vida. De nuevo, no es cuestión de pánico, pero si hay que aprender una lección: siempre es una buena idea comprobar las finanzas, tener ahorros y evitar gastar dinero en cosas innecesarias en este momento.

 

Habla, reflexiona, toma conciencia y crea oportunidades

Está bien preocuparse y entrar en pánico, pero una vez que se toma conciencia de esas emociones hay que concentrar esa energía en crear oportunidades. Cuando me robaron la mochila en Vietnam y me encontré sola en una playa sin ropa, ni pasaporte, ni dinero, ni tarjetas bancarias, inmediatamente empecé a culparme por cada decisión que había tomado, pero rápidamente me di cuenta de que de todos modos no estaba resolviendo el problema, que el daño estaba hecho y desde ese momento sólo tenía que concentrarme en cómo volver a mi casa en China. El punto es que es hora hay que dejar las teorías de conspiración sobre el coronavirus, los juegos de culpa, los chistes desagradables y concentrarme en las soluciones, lo que me lleva al siguiente y último punto.

 

Piensa en términos de comunidad y acepta tus responsabilidades personales como parte de ella

Me doy cuenta de que es muy fácil estar absorto en nuestras vidas, pero, ¿por qué no pensar en formas de ser útiles para otros miembros de nuestra comunidad? Una última cosa que me gustaría pedirles, a las personas que están fuera de China, es que respeten y reconozcan el enorme esfuerzo y los sacrificios realizados por los chinos, los propietarios de negocios y nosotros los que vivimos aquí. Se habla mucho de los gobiernos, pero lo que realmente ayuda es el trabajo comunitario: la gente, las instalaciones, los voluntarios, todos han logrado operar de manera tan organizada para evitar que este virus se propague y los resultados hablan por sí mismos. Ni siquiera puedo empezar a describir lo impresionada que estoy.

 

¡Espero que este artículo te ayude a mantenerte calmado en estos tiempos de incertidumbre!

¡Manténgase a salvo y quédense en casa!

 

Este artículo y su fotografía principal fue publicado originalmente en inglés por nuestra querida Vanessa Morales, mejor conocida en Twitter como Nessi Inmorales.

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