Con su tercera, y aparentemente última temporada, Netflix se despidió este año de el drama canadiense Anne with an E, una adaptación del clásico de la literatura canadiense de la escritora Lucy Maud Montgomery que logró conquistar a miles de fanáticos alrededor del mundo con una mirada actual.

Este drama de época producido por el servicio streaming, en conjunto con CBC Television, fue creado por la actriz, guionista y productora canadiense Moira Walley-Beckett, que anteriormente trabajó en otros proyectos televisivos como la miniserie de Starz, Flesh and Bone, y la aclamada Breaking Bad, que le valió el reconocimiento internacional con varios Emmy.

Ambientada en 1896, Anne with an E relata la vida de una niña huérfana con una gran imaginación, Anne Shirley (Amybeth McNulty) que, por un error del orfanato donde se encontraba, termina en la casa de los Cuthbert, ubicada en la Isla del Príncipe Eduardo. Marilla Cuthbert (Geraldine James) y Matthew Cuthbert (R. H. Thomson) son dos hermanos solteros de edad avanzada que quieren adoptar a un niño para que los ayude a llevar su hogar, hasta que se llega a su vida la traviesa y soñadora pelirroja que pondrá sus vidas patas arriba.

Si bien esta adaptación no ha sido la más fiel a la obra original; como sí ocurrió con la canadiense de 1985, Anne of Green Gables o la recordada serie animada japonesa del difunto director nipón y cofundador del Studio Ghibli, Isao Takahata, Ana de las Tejas Verdes (1979), esta última versión no tiene nada que envidiarle a las anteriores, pues hace gala de un excelente guion lleno de frases memorables que han enganchado a gran parte del público joven de Netflix.

Anne with an e
Ana de las Tejas Verdes en su versión japonesa

En sus tres temporadas, este drama de época nos regala personajes femeninos que muestran en pantalla sus miedos, esperanzas y anhelos en medio de una sociedad misógina en donde las mujeres buscan tener una voz que sea escuchada y respetada.

Personajes como Anne (Amybeth McNulty), Miss Stacy (Joanna Douglas), Marilla Cuthbert (Geraldine James), Rachel Lynde (Corinne Koslo), Diana Barry (Dalila Bela), Josephine Barry (Deborah Grover) y Prissy Andrews (Ella Jonas Farlinger) luchan a lo largo de la historia por tener la posibilidad de elegir sobre su destino, a pesar de sus inseguridades y el entorno hostil que las rodea.

Sin embargo, si bien es de gran importancia el poder disfrutar de personajes femeninos complejos, este no es el único mérito de la serie. También se debe resaltar la mirada de las relaciones entre mujeres donde se acerca más a la sororidad que a la rivalidad femenina, fenómeno que lleva años explotado por la industria del entretenimiento.

Otro mérito de este drama de época es que aborda temas actuales como el racismo, la homofobia, el clasismo o el bullying, además, de temática propia de la problemática femenina como la importancia del amor propio, la primera menstruación, los prejuicios misóginos o los inflexibles estándares de belleza femeninos, temas explotados más aún en tiempos de movimientos internacionales como el #MeToo o el Ni una menos, reafirmando así la deuda histórica que tiene la sociedad con la mujer al ser relegada a un segundo plano. 

Al mismo tiempo que promueve un mensaje de reivindicación femenina, Anne with an E también señala los grandes desaciertos del movimiento feminista, al exponer a lo largo de la serie, la hipocresía de ciertas feministas de Avonlea que luchan por la igualdad de género, pero que al mismo tiempo, le dan la espalda a la realidad de otras mujeres. En el caso de Canadá, se hace especial énfasis a la situación vulnerable de la mujer negra en el personaje de Mary Lacroix (Cara Ricketts) y de la mujer indígena en el personaje de Ka’kwet (Kiawenti:io Tarbell).

Anne with an e netflix posterIgualmente, esta serie es en sí misma una celebración a la mujer creadora y escritora, ya que además de darle peso a obras escritas por autoras que son de relevancia para la literatura universal como Jane Eyre de Charlotte Brontë, Frankenstein o el Moderno Prometeo de Mary Shelley y Orgullo y Prejuicio de Jane Austen, también destaca el hecho de que una buena parte de sus episodios fueron dirigidos por mujeres, reconociendo así el talento femenino dentro del mundo del entretenimiento.

En resumen, esta versión de Ana de las Tejas Verdes de Moira Walley-Beckett es una carta de amor a la mujer autónoma en toda regla, enseñándole al espectador que “la mujer importa por sí sola y no en relación a un hombre”, como afirma el personaje de Gilbert Blythe, entendiendo que su valor radica en el simple hecho del ser y no por su rol o valor que tenga en la sociedad. 

 

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